¿Le cuesta lograr que su hijo quisquilloso con la comida siga una dieta saludable y equilibrada? ¿Sabe cómo identificar los hábitos de un comedor selectivo? Estas útiles estrategias le permitirán trabajar con su hijo, no contra él, para aumentar su ingesta nutricional diaria.
Si su hijo ha tomado una decisión definitiva sobre los alimentos que está dispuesto o no a comer, la hora de la comida puede empezar a sentirse como una batalla cuesta arriba. En lugar de ceder a ese deseo obstinado de comer solo fideos con mantequilla o papas fritas, pruebe estas estrategias para padres de niños selectivos con la comida y así añadir más nutrientes a la dieta de sus hijos sin complicaciones.
¿Por qué mi hijo es quisquilloso con la comida?
Quizás sus hijos eran comedores voraces y entusiastas cuando eran bebés. Pero a medida que avanzan hacia la etapa de niños pequeños, es posible que note una disminución en su apetito general o en su disposición para comer alimentos saludables. Lo primero que debe saber es que esta disminución del apetito es totalmente normal.
Entre el nacimiento y el año de edad, los niños aumentan un promedio de 7 kilogramos. Entre el primer y el segundo año, este crecimiento se ralentiza a 2,3 kilogramos en promedio. Y la tasa de aumento de peso continúa disminuyendo entre los dos y los cinco años. Por lo tanto, es normal que el apetito de los niños disminuya en consonancia con su tasa de crecimiento más lenta.

Sin embargo, la negativa a comer o el rechazo a ciertos alimentos pueden convertirse en un problema para los niños pequeños por diversas razones. No existe un consenso científico sobre qué define exactamente la selectividad alimentaria. No obstante, los factores que pueden contribuir a ella incluyen los estilos de alimentación parentales y sociales, el momento de la introducción de alimentos durante la primera infancia, los patrones de refrigerios y el rechazo a nuevos alimentos.
¿Por qué preocupa la selectividad alimentaria?
¿Debería preocuparse por la selectividad alimentaria de su hijo? Si el problema es continuo y limita la ingesta de nutrientes esenciales de su hijo, entonces debe abordarse. La selectividad alimentaria en los niños pequeños puede aumentar el riesgo de que los niños y adolescentes presenten bajo peso, tengan patrones de crecimiento interrumpidos y desarrollen trastornos alimentarios más adelante en la vida.

En particular, los niños selectivos con la comida tienden a tener niveles bajos de fibra, hierro y zinc en su dieta debido a un bajo consumo de productos frescos y carne. Estos nutrientes son esenciales para el desarrollo óseo y muscular saludable, así como para la digestión.
Consejos para padres de niños selectivos con la comida
Entonces, ¿qué puede hacer usted como padre para abordar las señales de selectividad alimentaria? Aquí hay algunos consejos para ayudar a manejar el apetito en desarrollo de su hijo de una manera saludable y bien equilibrada:
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Primero, sea paciente. Es probable que cuanto más presione a su hijo para que coma alimentos que no desea, más se convencerá de su negativa. La presión de los padres puede hacer que los niños desarrollen una relación poco saludable con la comida y asociaciones negativas con los mismos alimentos que usted quiere que disfruten. Aquí hay 4 consejos sobre cómo fomentar hábitos alimenticios saludables en los niños.

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No le niegue a su hijo sus comidas favoritas. Intente siempre servir comidas que incluyan al menos un alimento que a su hijo le encante. El objetivo es animar a su hijo a disfrutar de la hora de la comida, no a temerla. Pruebe estas 5 recetas saludables aprobadas por niños.

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Sea un modelo a seguir positivo. Cuanto más vea su hijo que sus padres y hermanos disfrutan de alimentos saludables, más probable será que quiera ver de qué se trata la diversión. Y cuanto más a menudo se exponga a un niño a nuevos alimentos, más probable será que se familiarice con ellos y los pruebe.

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Evite los refrigerios entre comidas. Los niños deben tener hambre a la hora de comer, no estar llenos de refrigerios procesados o bebidas azucaradas. Un mal estilo de vida también puede tener efectos negativos en la salud ósea.
Conclusión
Aunque estas estrategias pueden tomar algún tiempo para cambiar los hábitos de su hijo quisquilloso con la comida, todas pueden desempeñar un papel en ayudar a su hijo a desarrollar un enfoque saludable y alegre hacia la alimentación que le beneficiará durante toda la vida.
Si todavía le preocupan las deficiencias nutricionales en la dieta de su hijo, añadir un suplemento diario de calcio es una manera fácil de asegurarse de que obtenga los nutrientes que necesita, incluso si no termina su brócoli.
Referencias
1 Leung, A. K., Marchand, V., Sauve, R. S., & Canadian Paediatric Society, Nutrition and Gastroenterology Committee (2012). The 'picky eater': The toddler or preschooler who does not eat. Paediatrics & child health, 17(8), 455–460. https://doi.org/10.1093/pch/17.8.455
2 Taylor, C. M., Wernimont, S. M., Northstone, K., & Emmett, P. M. (2015). Picky/fussy eating in children: Review of definitions, assessment, prevalence and dietary intakes. Appetite, 95, 349-359. doi:10.1016/j.appet.2015.07.026
3 Taylor CM, Emmett PM. Picky eating in children: causes and consequences. Proc Nutr Soc. 2019 May;78(2):161-169. Epub 2018 Nov 5. PMID: 30392488; PMCID: PMC6398579. doi:10.1017/S0029665118002586.